En la era digital actual, el sector financiero enfrenta desafíos sin precedentes provenientes de amenazas cibernéticas.
Construir un ecosistema resiliente no es solo una opción; es una necesidad para la supervivencia y la confianza de los clientes.
La ciberresiliencia se define como la capacidad de prevenir, detectar, resistir y recuperarse rápidamente de incidentes de seguridad, y en las finanzas, esto abarca decisiones tecnológicas, operativas y culturales.
Con los ciberataques duplicando su frecuencia entre 2018 y 2022, según el Banco de España, es urgente adoptar enfoques integrales.
Este artículo proporciona estrategias prácticas para fortalecer la resiliencia, inspirando a las instituciones a ir más allá de la mera reacción.
Comprensión de la Ciberresiliencia Financiera
La ciberresiliencia va más allá de la ciberseguridad tradicional, que se centra en prevenir amenazas con medidas como firewalls y cifrado.
En cambio, integra la prevención, respuesta y recuperación para garantizar la continuidad operativa.
Este enfoque holístico es esencial en un entorno donde las amenazas evolucionan constantemente.
Las entidades financieras deben ver la resiliencia como un marco estratégico y transversal que protege no solo datos, sino también la confianza del mercado.
Diferencia Clave: Ciberseguridad vs. Ciberresiliencia
Mientras la ciberseguridad se enfoca en barreras defensivas, la ciberresiliencia prepara a las organizaciones para lo inevitable.
Implica desarrollar capacidades para adaptarse y recuperarse rápidamente ante ataques efectivos.
Para ilustrar esto, considera la siguiente comparación:
Esta distinción subraya la necesidad de un cambio de mentalidad en el sector financiero.
Contexto de Crisis y Necesidad Urgente
Los datos muestran que los ciberriesgos son una de las principales amenazas para la infraestructura financiera global.
Los ataques no solo son más frecuentes, sino también más sofisticados, requiriendo estrategias proactivas y sólidas.
Hechos clave que destacan la urgencia:
- Los ciberataques en finanzas duplicaron su frecuencia entre 2018 y 2022 a nivel global.
- Representan un riesgo crítico para la continuidad de sistemas de pago.
- La protección del sistema bancario se ha convertido en una prioridad absoluta mundial.
Las entidades ya no pueden limitarse a reaccionar; deben anticipar y gestionar el riesgo de forma continua.
Marco Regulatorio: El Reglamento DORA
El Reglamento Europeo de Resiliencia Operativa Digital (DORA) busca reforzar la capacidad de las entidades financieras para resistir y recuperarse de incidentes cibernéticos.
Con fecha límite en enero de 2025, DORA transforma la resiliencia en una responsabilidad de primer nivel, con posibles sanciones por incumplimiento.
Sus requisitos principales incluyen:
- Integración de controles avanzados de ciberseguridad.
- Monitorización continua de riesgos.
- Planes de respuesta a incidentes detallados.
- Mecanismos de supervisión de proveedores tecnológicos críticos.
- Plan integral de gestión de riesgos de TIC con estrategias específicas.
DORA no es solo un mandato regulatorio; es un catalizador para elevar la resiliencia digital a un nivel estratégico.
Pilares de la Ciberresiliencia según DORA
DORA se articula en cuatro áreas clave que forman una estrategia robusta, aunque no se detallan exhaustivamente en las fuentes.
Cada pilar representa un engranaje esencial en la construcción de infraestructura resistente.
Para una implementación efectiva, las instituciones deben enfocarse en:
- Prevención mediante arquitecturas de seguridad actualizadas.
- Detección temprana con herramientas de inteligencia de amenazas.
- Respuesta automatizada para minimizar el impacto humano.
- Recuperación rápida con sistemas de conmutación por error.
Estos pilares aseguran que las organizaciones puedan resistir ataques sofisticados y mantener operaciones.
Componentes Clave de una Estrategia Robusta
Una actitud proactiva es fundamental para la ciberresiliencia, implicando el desarrollo de estrategias de respuesta probadas y protocolos claros.
Medidas proactivas esenciales incluyen:
- Protocolos de respuesta automatizados ante incidentes.
- Copias de seguridad segmentadas en múltiples ubicaciones.
- Sistemas de conmutación por error y planes de recuperación automatizados.
- Copias de seguridad distribuidas y fiables con mecanismos de restauración.
- Arquitecturas de seguridad analizadas, probadas y ajustadas periódicamente.
Fomentar una cultura donde cada colaborador comprenda su rol ante una crisis es igualmente importante.
Pruebas Avanzadas con el Marco TIBER-EU
Bajo la supervisión de DORA y el Banco Central Europeo, las metodologías TIBER-EU y TLPT se han convertido en norma para evaluar la resiliencia.
Estas pruebas miden la capacidad real de detectar, resistir y recuperarse de ataques simulados por expertos.
Aspectos clave de las pruebas de penetración guiadas:
- Reproducen escenarios de amenaza reales alineados con ciberamenazas actuales.
- Ponen a prueba la coordinación entre equipos y la rapidez de respuesta.
- Incluyen evaluación exhaustiva de la postura de seguridad actual.
- Identifican posibles brechas y vulnerabilidades en infraestructura existente.
- Aplican capacidades avanzadas de Cyber Threat Intelligence para emular TTP de actores de amenazas.
Los resultados del BCE muestran que, aunque muchos marcos son robustos, se necesita reducir la dependencia de proveedores y mejorar la estimación de pérdidas.
Estrategia del Eurosistema: Tres Pilares
El Banco Central Europeo ha definido una estrategia de ciberresiliencia para infraestructuras financieras, actualizada en marzo de 2024.
Esta estrategia se basa en tres pilares esenciales:
- Preparación Individual: Encuestas de ciberresiliencia, evaluación del cumplimiento con CROE, y aplicación del marco TIBER-EU.
- Preparación Sectorial: Análisis de interconexiones, identificación de proveedores terceros críticos, y promoción de colaboración internacional.
- Colaboración Estratégica: Creación del Euro Cyber Resilience Board y diálogo estratégico entre autoridades.
Estos pilares aseguran una continuidad operativa sectorial a nivel internacional y una respuesta coordinada a crisis.
Capacidades Corporativas para la Ciberresiliencia
Según guías internacionales, una estrategia efectiva debe desarrollar capacidades que permitan a las organizaciones anticiparse, gestionar y recuperarse de desastres cibernéticos.
Capacidades clave incluyen:
- Anticipación mediante monitoreo proactivo y evaluación de riesgos.
- Resistencia a través de infraestructuras redundantes y seguras.
- Adaptación con planes flexibles y capacitación continua.
- Recuperación rápida usando backups y procedimientos establecidos.
- Aprendizaje continuo de incidentes para mejorar futuras respuestas.
Implementar estas capacidades requiere inversión en tecnología, pero también en cultura organizacional y liderazgo comprometido.
Al adoptar un enfoque integral, las instituciones financieras pueden construir un ecosistema robusto que inspire confianza y asegure la estabilidad a largo plazo.